La última del 2017

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La última del 2017
por Gustavo S. Rubio

El reloj de arena del 2017 va perdiendo sus últimos granos.  Año movido para los legítimos usuarios y para la sombra del populismo que se reniega a dejar su derrotado lugar. Meses de constantes ataques y resoluciones dignas de gobiernos tiránicos que afectaron a miles de personas dentro de la ley y que no sirvieron absolutamente de nada salvo para aumentar la lista de víctimas que se hubiesen evitado si los que deciden dejan de lado sus custodias armadas provistas por el estado (o por sus abultados bolsillos), su barrio privado y leyeran un poco más en vez de aplaudir y repetir las mentiras de la Red Argentina para el Desarme, que nada tiene que ver ni con la legalidad ni con la legitimidad del derecho a tener un arma legalmente.
En esta Argentina boluprogresista, de valores y opiniones de galletita húmeda, del peligroso “coreacentrismo”, los que gritan más y patotean son escuchados por miedo a infringir la corrección política, los legítimos usuarios, que toman el camino de los mecanismos legales y la resolución pacífica de conflictos son ignorados por quienes dicen que gobiernan para cuidar a todos. A ellos no, porque en su libertad constitucional, eligieron hacer uso de su derecho a tener armas para realizar actividades legales y recreativas y como desde arriba muchos no comparten el gusto, haciendo uso de un monarquismo ajeno la Constitución nacional, dicen que está mal, que es ajeno a la sociedad (obviando la historia nacional) y peligrosa (obviando la idoneidad de cada legitimo usuario).
Esos políticos y su facilismo mental hitleriano que como primera salida a todo la encuentran prohibiendo algo o haciéndose los malos con los que acatan las leyes, siguen dando vueltas hoy en día por las filas de lo que intenta ser una Argentina más libre y republicana.
Más impuestos, más requerimientos, más pagos, más trabas para los que están dentro de la ley así se puede combatir la ilegalidad. Si se toma distancia, vemos que venimos siendo gobernados por gente que sufre de meteorismo intracraneal o que la cantidad de pliegues en el encélafo compite con los de una bolita lechera. Un torbellino de delirio febril e incansable rosca tribunera para asegurarse el puestito al lado de la teta del estado.
Para ejemplificar lo que los legitimos usuarios han sufrido en el 2017 basta con ver lo que les pasó a los moteros. Analogía que bien sirve para graficar el abuso estatal, la escasa o nula formación de gran parte de los funcionarios gubernamentales y sus asesores (o falta de una simple lectura), la nulidad de escuchar por parte del gobierno en el tan promocionado dialogo, el pensamiento mágico y las focas aplaudidoras mediaticas y de redes soiciales, que por afinidad o por no perder un contacto, no cuestionan seria ni constructivamente las cosas.
Es así que ante la ola de motochorros en CABA y el conurbano bonaerense, los cráneos salen con la idea de todo motociclista deba usar chaleco fluor con número patente y casco identificatorio. Una boyita por las calles porteñas para no asustar a Doña Rosa porque desde el estado se estigmatizó, por razón u omisión, que quienes andan en moto son chorros potenciales. Con esa solución mágica se terminarían los robos y arrebatos porque quien, por cualquier razón, no fuese disfrazado de honesto, era malo. El gasto al que debía incurrir el motoquero honesto para decirle a la sociedad que no era un delincuente no importaba. Tampoco importaba que se dejaran de hacer más retenes policiales para pedir credenciales y papeles, ya que, por un lado las vidas de los policías corrían peligro por la falta de entrenamiento y en especial por la falta de equipamiento de protección, y por otro, la falta de trabajo de coordinación en prevención, asistencia conjunta etc  no quedaba tan en evidencia. La “ineficiencia” de la mafia policial que se debía combatir podía seguir haciendo la plancha y así no molestar al nuevo gobierno por el momento, los chantas podían mandar sms tranquilos porque con solo relojear cada tanto al tránsito bastaba para avistar los chalecos, si pasaba algo no daba tanta paja hacer la labor de investigación porque podían buscarse por las camaritas y. de paso,  la gente se sentía más segura y no rompía las tarlipes.
Humo para la tribuna distribuído por medios afines. Los grupos de moteros fueron crucificados en vivo porque advertían que no iba a servir para nada y fueron catalogados como egoístas. La libertad no dolía porque era la del otro. Hasta hubo una charla de dos periodistas radiales fanas de las motos, Diego Leuco y Rolando Barbano, por radio Mitre en la que promovian el uso del chaleco porque estaba bien, porque no costaba tanto y porque ceder una libertad, identificarse para que la gente los reconociera, estaba bien y no causaba problemas. Se olvidaron de las estrellitas de David que repartió Adolfo en la Alemania nacional y socialista. Ahi también estaba bien así no había “violencia interpersonal”. Legalidad versus legitimidad.
Hubo que esperar casi un año (pero valió la pena) para que quedaran expuestos los abusos estatales a los que somos sometidos a diario porque a quienes gobiernan y legislan se les canta no laburar e ir a lo fácil mintiendo a los cuatro vientos.
Resulta que en el programa opinador de Pamela David, un notero estaba realizando una entrevista a Marcelo Polino en la calle, a la salida del Canal Trece, cuando en medio de la charla la cara del entrevistador se va transformando. Eran testigos de un robo llevado a cabo por motochorros y lo más sobresaliente: los delincuentes llevaban chaleco y casco identificatorio. ParA Leuco y Barbano que lo miran por Youtube ahora. Aparecen el video, el notero no se cansa de repetirlo, no había policias y en la vorágine de la situación se desnudó la mentira. Los chalecos no sirven para nada salvo para complicarle la vida a la gente dentro de la ley mientras alguno hace guita. Los delincuentes se adaptan y el estado sigue sin estar, porque más allá de las enormes fallas que padecemos, físicamente no puede. No se puede Argentina, no se puede en el más organizado país del mundo. Los timepos serán distintos pero hay dos realidades que no se pueden obviar: el delincuente o criminal siempre va a manejar los tiempos y la primera línea de defensa frente al delito es el individuo, la victima.
Si damos un salto, lo mismo sucede con los legítimos usuarios. Todas las políticas implementadas hasta el momento, que los tratan como peligrosos delincuentes, sólo le hacen la vida imposible a los honestos, a quienes están dentro de la ley. Tales son las aberraciones “legales” que intentan dar una sensación mágica a la mayoría de la gente (en vez de educarlas) que no sólo se están pisando derechos (inocencia hasta que se demuestre lo contrario, etc) sino que se está invirtiendo la carga de la culpa de manera antidemocrática. Si a un deportista, cazador, coleccionista  o simple tenedor de armas le entran a robar, es su culpa ya que debe tomar medidas de seguridad para evitar lo que el estado debe evitar. Es el chaleco del motero. El estado se lava las manos porque ya cumplió promulgando una estupidez y la responsabilidad única y ultima es del individuo dentro de la ley a quien el estado también persigue y ataca porque está en los registros. Al otro hay que buscarlo y da paja.
En el 2017 se pusieron las cartas sobre la mesa. Se sabe que el ANMAC es una cueva de sciolistas-camporistas ineptos y ávidos de seguir trepando, que le hacen la vida imposible a la gente de carrera dentro del ente; se sabe que el gobierno nacional está en conocimiento de las denuncias, irregularidades y negociados con Dienst Consulting por ejemplo (o el que vendrá en breve con los inventarios tercierizados… ) y que no ha hecho nada; se sabe que la Red Argentina para el Desarme que asesora del Congreso está en contra de una democracia republicana y ve con buenos ojos al chavismo (lo asesoró en el 2006 por más que hayan borrado las notas) y se sabe, sin lugar a dudas, que el desarme civil es una mentira.
Radio Mitre subió recién el dia 30 de diciembre de 2017 las desvinculaciones que había tomado la gobernadora Maria Eugenia Vidal al respecto de la empresa allegada a Moyano que ahora es licitadora del ANMAC. Tardaron unos meses pero lo hicieron. No se puede esconder la pestilencia mucho y hay que ver quien queda manchado.
El 2017 fue una lluvia de flechas persas que taparon el sol para los legitimos usuarios pero ninguno retrocedió. Todo lo contrario, se afianzaron, se lamieron sus heridas, se juntaron y se separaron en varios frentes. Hubo un antes y un después.
El 2017 dejó las cosas bien en claras. Las caretas se cayeron. En todos lados.Todo llega, sólo hay que tener la paciencia necesaria y una mínima constancia.
Ahora a brindar así el 2018 arriba rápido y se retoman fuerzas para un nuevo round. Esto recién empieza y por lo que se ve, muchos ex populistas devenidos en republicanos oportunbistas y escondidos detrás de gambetas legales, van a tambalear.
Seguimos estando y con nuevos bríos.
Molon Labe

Nota Polino y motochorros
https://www.youtube.com/watch?v=FU97fp2TcKk

Vidal, Moyano y radio Mitre
https://radiomitre.cienradios.com/vidal-le-quito-una-empresa-ligada-moyano-un-negocio-de-150-millones/

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